Obstáculos tecnológicos junto al muelle
Como restaurante con 230 asientos en un muelle, The Mudpuppy enfrentaba varios retos tecnológicos. El WiFi fallaba cuando los meseros salían de rango, lo que dificultaba los pedidos en el muelle y en las cabañas. Los gerentes pasaban mucho tiempo en la oficina: dos horas cada noche en propinas y dos horas cada quincena en nómina. Además, los meseros querían sus propinas a diario, no solo con cada pago.









